

A la llegada de los conquistadores el lugar era conocido como Quta Kahuaña (mirador sobre el lago). Las ofrendas al dios Illapa, dios del trueno, se hacían desde la cima de la montaña. Los españoles, al no poder pronunciar el nombre en lengua aymara, simplemente contrajeron las dos palabras y condimentaron con su acento el resultado... Copacabana; al mismo tiempo construyeron una pequeña capilla para la evangelización. Hoy en día las 14 estaciones están representadas por cruces, los penitentes suben llevando 14 piedras, una por cada estación. A mitad de camino también se detienen para bendecir objetos de buena suerte como casas o coches en miniatura. Los Amautas (chamanes andinos) están dispuestos a unirse a la pachamama para hacer realidad estos deseos paganos. Por último, la vista desde la cima del Calvario es impresionante, las puestas de sol en el lago hacen que sea una experiencia única para el viajero.